ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas Para encontrar tesoros escondidos en ruinas antiguas.
Para conjurar los espíritus de los sacerdotes que murieron dejando tesoros ocultos.
Para entender la voz del viento.
Para cambiar agua en vino.
Para leer en las cartas.
Para saber los secretos de la mano (quiromancia) Para curar las enfermedades.
Para convertir a los feos en hermosos.
Para domesticar bestias silvestres.
Y cualquier cosa que pidieran al espíritu de Aradia, se otorgaría a los que merecieran su favor.
Y así deben ellos invocarla:
¡Así busco a Aradia! ¡Aradia! ¡Aradia! En la medianoche, en la medianoche entro en un campo, y conmigo llevo el agua, el vino, y la sal, - llevo el agua, el vino, y la sal, y mi talismán -
mi talismán, mi talismán, y una pequeña bolsa roja la que alguna vez sostengo en mi mano – el engaño dentro, el engaño dentro, la venta, con la sal en ello, en ello. Con el agua y el vino que me bendigo, me bendigo con la devoción para implorar un favor de Aradia, Aradia.
¡Aradia! ¡Mi Aradia!
El Arte te hizo mi hija, con él que era