ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas el más malo de todos los espíritus, quién desde antaño ha reinado en los infiernos cuando fue expulsado del cielo, Quién con su hermana te engendró a ti,
Pero como tu madre se arrepintió de su defecto, Y deseó por compañero a un espíritu quién
Debía ser benévolo,
¡Y no malévolo!
¡Aradia, Aradia! Te Suplico
¡por el amor que ella profesó por ti!
¡Y por el amor que yo siento también por ti!
¡Te invoco para que me concedas la gracia que pido!
Y si esta gracia es otorgada, manifiéstese ante mi uno de estos tres signos claramente:
El silbido de una serpiente,
La luz de una luciérnaga,
¡El sonido de una rana!
Pero si rehúsas conceder este favor, entonces no conocerás en el futuro ni paz ni la alegría, Y seas obligada a buscarme en la distancia, Hasta que vengas, rápido, a otorgarme mi deseo, y entonces podras regresar de nuevo
A tu destino. ¡Que así sea!