ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas “Esta gente buena no tiene, ni iglesia, ni dios, y ello merece gran compasión, ya que hasta los mismos diablos tienen a su maestro, Satán, como el cabeza de la familia. Por lo tanto, ordeno que en el futuro Laverna sea la diosa de todos los bribones y comerciantes deshonestos, con toda la basura repudiada de la raza humana, quienes han estado hasta ahora sin un dios o diablo, puesto que han sido demasiado despreciables para el uno o el otro. '
"Y así es como Laverna se convirtió en la diosa de toda la gente poco honrada y miserable.
"Siempre que alguien planeaba o ideaba cualquier fechoría o maldad, entraba en su templo e invocaba a Laverna, quien se le aparecía como una cabeza de mujer. Pero si la bribonada era mal hecha, cuando este invocaba de nuevo a Laverna solo veía su cuerpo; pero si él era hábil, entonces podía ver a la diosa entera, la cabeza y el cuerpo.
"Laverna era tan casta como honesta, y tuvo muchos amantes y muchos hijos. Se dijo que en el fondo no era mala ni cruel, ella a menudo se arrepintió de su vida y pecados; pero hiciera lo que fuese, no podría reformarse, ya que sus pasiones eran tan empedernidas.
"Y si un hombre había dejado embarazada a cualquier mujer casada o doncella, y lo quería ocultar al mundo y escapar del escándalo, todos los días invocaba a Laverna.