Poesia
Poesia el deseoso pecho,
55 a sus tierras se van con más provecho.
Que todo lo sabemos
cuanto contiene el suelo; y la reñida
guerra te cantaremos
de Troya, y su caída,
60 por Grecia y por los dioses destruida».
Ansí falsa cantaba,
ardiendo en crueldad, mas él, prudente,
a la voz atajaba
el camino en su gente
65 con la aplicada cera suavemente[141].
Si a ti se presentare,
los ojos sabio cierra; firme atapa
la oreja, si llamare;
si prendiere la capa,
70 huye, que sólo aquel que huye escapa[142].