Poesia
Poesia ¿Cuándo será que pueda
libre d’esta prisión[144] volar al cielo,
Filipe, y, en la rueda
que huye más del suelo[145],
5 contemplar la verdad pura, sin duelo?
Allí, a mi vida junto[146],
en luz resplandeciente convertido,
veré distinto y junto
lo que es, y lo que ha sido,
10 y su principio propio y ascondido.
Entonces veré cómo
la soberana mano echó el cimiento
tan a nivel y plomo,
do estable y firme asiento
15 posee el pesadísimo elemento[147].
Veré las inmortales
colunas, do la tierra está fundada;
las lindes y señales
con que a la mar hinchada
20 la Providencia tiene aprisionada;
por qué tiembla la tierra;
por qué las hondas mares se embravecen;
dó sale a mover guerra
el cierzo, y por qué crecen
25 las aguas del Océano y descrecen;
de dó manan las fuentes;