Poesia
Poesia quién ceba y quién bastece de los ríos
las perpetuas corrientes.
De los helados fríos
30 veré las causas, y de los estíos;
las soberanas aguas[148]
del aire en la región quién las sostiene;
de los rayos las fraguas[149];
dó los tesoros tiene
35 de nieve Dios, y el trueno dónde viene[150].
¿No ves cuando acontece
turbarse el aire todo en el verano?
El día se enegrece;
sopla el gallego insano[151],
40 y sube hasta el cielo el polvo vano[152];
y entre las nubes mueve
su carro Dios, ligero y reluciente;
horrible son conmueve,
relumbra fuego ardiente,
45 treme la tierra[153], humíllase la gente.
La lluvia baña el techo;
invían largos ríos los collados;
su trabajo deshecho,
los campos anegados
50 miran los labradores espantados.
Y de allí[154], levantado,
veré los movimientos celestiales,
ansí el arrebatado[155]