Poesia
Poesia como los naturales;
55 las causas de los hados, las señales.
Quién rige las estrellas
veré, y quién las enciende con hermosas
y eficaces centellas;
por qué están las dos Osas
60 de bañarse en la mar siempre medrosas[156].
Veré este fuego eterno[157],
fuente de vida y luz, dó se mantiene;
y por qué en el hibierno
tan presuroso viene;
65 quién en las noches largas le detiene.
Veré sin movimiento
en la más alta esfera[158] las moradas
del gozo y del contento,
de oro y luz labradas,
70 de espíritus dichosos habitadas.