El Misterio del cuarto amarillo
El Misterio del cuarto amarillo Volvimos los tres hacia el pabellón. A unos cien metros del edificio, el reportero nos detuvo e, indicándonos un bosquecillo a nuestra derecha, nos dijo:
—De ahí salió el asesino para entrar en el pabellón.
Como había más bosques de este tipo entre las grandes encinas, pregunté por qué el asesino había escogido ése y no otros; Rouletabille me respondió indicándome el sendero que había al lado del bosquecillo y que llevaba a la puerta del pabellón.