El Misterio del cuarto amarillo

El Misterio del cuarto amarillo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Este sendero está cubierto de grava, como pueden ver —dijo—. El hombre tiene que haber pasado por allí para ir al pabellón, pues no se encuentra la huella de sus pasos en la tierra blanda durante el viaje de ida. Ese hombre no tiene alas. Anduvo; pero anduvo por la grava, que saltó bajo su zapato sin conservar la huella: en efecto, la grava habrá saltado bajo los pies de muchos más, puesto que el sendero es el camino más directo para ir del pabellón al castillo. En cuanto al bosquecillo, formado por ese tipo de plantas que no mueren durante la mala estación (laureles y evónimos), proporcionó al asesino un refugio suficiente para esperar el momento oportuno de dirigirse hacia el pabellón. Escondido en este bosquecillo, el hombre vio salir al señor y a la señorita Stangerson y luego al tío Jacques. Hay grava extendida hasta la ventana —o casi— del vestíbulo. Una huella de los pasos del hombre paralela a la pared, huella que advertíamos hace un rato y que yo había visto ya, prueba que «él» no tuvo más que dar una zancada para encontrarse frente a la ventana del vestíbulo que el tío Jacques había dejado abierta. El hombre se subió entonces apoyándose en las manos y penetró en el vestíbulo.

—Después de todo, es muy posible —dije.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker