El Misterio del cuarto amarillo

El Misterio del cuarto amarillo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Si salto ahora mismo a la habitación, él huirá o por la antecámara o por la puerta de la derecha que da al gabinete. Por ahí, atravesando el salón, llega a la galería y lo pierdo. Ahora bien, es mío; cinco minutos más y será más mío que si estuviera en una jaula… ¿Qué hace aquí, solitario, en la habitación de la señorita Stangerson? ¿Qué escribe? ¿A quién escribe?… Bajada. La escalera en el suelo. El tío Jacques me sigue. Volvemos al castillo. Mando al tío Jacques que despierte al señor Stangerson y que no le diga nada en concreto antes de mi llegada. Yo voy a ir a despertar a Frédéric Larsan. Gran disgusto para mí. Me hubiera gustado trabajar solo y llevarme todo el provecho del caso, en las narices de Larsan dormido. Pero el tío Jacques y el señor Stangerson son viejos y quizá yo no sea bastante desenvuelto. Quizá me faltaría fuerza… Larsan, sí, él está acostumbrado a derribar a un hombre, arrojarlo al suelo y levantarlo con las esposas en las muñecas. Larsan me abre, atontado, con los ojos hinchados de sueño, dispuesto a mandarme a paseo, no creyendo en absoluto en mis imaginaciones de pequeño reportero. Tengo que afirmarle que «el hombre está aquí».

—¡Qué raro! —dice—. ¡Yo creía haberlo dejado esta tarde en París!

Se viste rápidamente, se arma de un revólver. Nos deslizamos por la galería.

Larsan me pregunta:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker