La maquina de asesinar

La maquina de asesinar

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡No, no! ¡Déjenlos! —repuso Jaime volviéndose bruscamente.

Y estaba pálido, muy pálido…

—¿Se ha puesto enfermo? —preguntó Denisa.

Jaime, que se había sentado en una silla, contestó:

—¡No es nada! Cansancio…

Se bebió lentamente el caldo. Y al beberlo, a sorbitos, sonreía muy amargamente…

—Si yo le dijera a esta señorita Denisa —pensaba— que Cristina no estrecha tan fuertemente a su pareja sino por miedo a verle caer, suceso que daría lugar a una escena ridícula, quizá se entusiasmara menos con el espectáculo que acaba de presenciar… El bello Gabriel aún no ha aprendido a levantarse solo…

¡Qué cosa más lamentable es el amor!… El genio de Jaime se regocijaba por no haber dado al mundo más que un ser imperfecto, y llegaba a mofarse de su misma impotencia, porque había visto que Cristina sonreía al sublime muñeco…

¡Y es que Denisa tenía razón!… Cristina no sólo sujetaba el brazo del señor de Beigneville fuertemente, sino también tiernamente…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker