El monje

El monje

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Estáis apenado por mí, padre —prosiguió—. ¡Ah, no suspiréis por mi pérdida! No tengo ningún crimen de qué arrepentirme; al menos, ninguno del que yo tenga conciencia, a la hora de devolver el alma a Aquel de quien la he recibido. Sólo tengo que haceros alguna petición: os suplico que me la concedáis. Ordenad una misa solemne por el descanso de mi alma, y otra por el de mi bienamada madre. No es que dude que ella descanse en su tumba: ahora estoy convencida de que mi razón desvariaba; la falsedad de la predicción del espectro basta por sí mismo para demostrarme mi error. Pero todos tenemos nuestras flaquezas. Mi madre tenía las suyas, aunque yo no las conocía. Por tanto, deseo que se celebre una misa por su descanso, y que los gastos se cubran con el pequeño peculio que poseo. Luego, quede lo que quede, lo dejo a mi tía Leonela. Cuando yo haya muerto, hacedle saber al marqués de las Cisternas que la desventurada familia de su hermano no le volverá a importunar más. Pero el desengaño me hace ser injusta. Me han dicho que está enfermo; quizá, si hubiese estado en su poder, me habría dado protección. Decidle pues, padre, tan sólo que he muerto, y que si me hubiese hecho algún daño, le perdonaría de todo corazón. Después de esto, no tengo otra cosa que pediros que vuestras oraciones. Prometedme no olvidaros de mis peticiones, y entregaré mi alma sin dolor ni pesar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker