El monje

El monje

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los monjes abandonaron la abadía a las doce de la noche. Matilde iba entre los que formaban el coro, y dirigía los cánticos. Ambrosio se quedó solo y en absoluta libertad para seguir sus inclinaciones. Convencido de que no quedaba nadie atrás que espiase sus movimientos o turbase sus placeres, se encaminó apresuradamente hacia la parte oeste del convento. Su corazón latía con una esperanza no desprovista de ansiedad; cruzó el jardín, abrió la cerradura que daba acceso al cementerio, y unos minutos después se hallaba ante la cripta. Aquí se detuvo. Miró a su alrededor con recelo, consciente de que su negocio no era apto para otros ojos que los suyos. Mientras vacilaba, oyó el chillido melancólico del mochuelo. El viento hacía retemblar sonoramente las ventanas del vecino convento y, al llegar a él, le traía las débiles notas del cántico de los coros. Abrió la puerta cautelosamente, temeroso de que le oyeran: entró, y cerró tras de sí. Guiado por la luz de la lámpara recorrió los largos pasadizos, cuyas vueltas y revueltas le había enseñado Matilde, y llegó a la bóveda secreta donde se hallaba dormida su amada.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker