Sub Sole
Sub Sole —Apoderaos de esa antorcha i todo lo que existe perecerá.
¿Qué son ante tal empresa sus hechos i los de sus antecesores en la noche pavorosa de los tiempos? Menos que el olvido i que la nada. I sin apartar sus miradas del disco centelleante, invocó a Raa, el jenio dominador de los espacios i de los astros.
Obediente al conjuro, acudió el jenio envuelto en una tempestuosa nube preñada de rayos i de relámpagos, i dijo al rei con una voz semejante al redoble del trueno:
—¿Qué me quieres, oh, tú, a quién he ensalzado i puesto sobre todos los tronos de la tierra?
I el monarca contestó:
—Quiero ser dueño del sol i que él sea mi esclavo.
Calló Raa, i el rei dijo:
—¿Pido, talvez, algo que está fuera del alcance de tu poder?
—No; pero para complacerte necesito el corazón del hombre mas egoÃsta, el del mas fanático, el del mas ignorante i vil i el que guarde en sus fibras mas odio i mas hiel.
—Hoi mismo los tendrás, dijo el rey, i el denso nubarrón que cubria el alcázar, se desvaneció como nubecilla de verano.