La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet —Respondería a ese cristiano: ¡La humanidad ha esperado cuatro mil años antes de conocer la vuestra! La verdad no se mide por los años. ¿En cuanto a mí, no es necesario que sea, antes de ser cristiano? Antes de ser cristiano, es preciso que sea hombre. En primer lugar, soy hombre: formo parte de la serie humana; y cuando mediante el pensamiento me elevo hasta el espíritu humano, soy el punto por el que la idea del polipo-humanidad se expresa en uno de sus momentos; dejo de ser un yo particular; hablo de la especie que está representada en mí. Al margen de la idea general, no sería más que un loco que tiene la alucinación del cielo y de la tierra, que parlotea al azar, como los demás, por algún bajo interés de la vida «práctica».
Juzgué que había llegado el momento de conducir a Lenoir al arrepentimiento y que había que humillarlo:
—¡Dejadme que sólo os cite a Cabanis!… —balbucí.