La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet —Pero, mi pobre amigo, ¡qué es un ente inteÂlectual, qué es la realidad de una idea, de una pobre idea, ante la realidad evidente del hecho de este simple TRONCO que negáis!
—No tengo más que tirar ese tronco al fuego, para eliminarlo: ese es vuestro TRONCO desapareÂcido, diferente de sà mismo. ¿Qué es una realidad asÃ, que se elimina, que es y no es a la vez y que depende del azar exterior? ¿Se puede llamar a eso «realidad»?… ¡Vamos! Se trata del devenir, de la posibilidad, no de lo real; porque puede ser del mismo modo que puede no ser. Asà pues, la realiÂdad es una cosa diferente de esta contingencia y entonces volvemos esta vez, lógicamente, a la preÂgunta planteada al comienzo: «¿Qué es la reaÂlidad?»
—Y yo —murmuré dolorido por la dialéctica paradójica del doctor— sostengo por el contrario que lo que es sólido y pesado no es una simple idea, ¡qué diablos!
—Haced entrar la idea de peso (ya que os fasÂcina) en la idea de longitud, por ejemplo, y comÂprenderéis mejor todo esto.
—En las palabras, es posible; pero los hechos materiales no se prestan a estas fusiones ni a esÂtas confusiones de tan buena gana como las ideas.