La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet —Pero siempre nos veremos en dependencia —repuso ella— por el solo hecho de que estamos forzados a pensar. Es preciso creer en el pensamiento: negarlo es incluso un pensamiento tamÂbién. Y esa es la razón por la que no hay una acción, una idea, un razonamiento, que no tenga su principio en la fe. Creemos en nuestros sentiÂdos, en nuestra duda, en nuestro progreso, en nuestra nada, aunque todo esto sea dudoso, haÂblando con rigor, ya que nada se prueba. El esÂcepticismo más profundo comienza por un acto de fe.
Ahora bien, ya que es preciso que escojamos, ¡escojamos lo mejor posible! Y ya que la creencia es la única base de todas las realidades, escojaÂmos a Dios. Por más que la ciencia me explique a su manera las leyes de tal o cual fenómeno, sólo quiero continuar viendo en ese fenómeno lo que puede enriquecer mi alma y no lo que puede meÂnoscabarla. Si los mÃsticos se ilusionan, ¿qué es un universo incluso inferior a su pensamiento? ¿Está en la muerte la lógica de dos abstracciones que convertirán en perdido a mi propio infinito-divino?