La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet «Touched with pensiveness…»
THOMAS DE QUINCEY
Como la cadena de tenebrosos acontecimientos que me voy a encargar de rememorar (a pesar de mis canos cabellos y mi desprecio por la notoriedad), me parece que conlleva una carga de horror capaz de turbar a viejos hombres de leyes, debo confesar, in primis, que si doy estas páginas a la imprenta, es por ceder a luengos ruegos de fieles y devotos amigos. Incluso temo que, en más de una ocasión, me he de encontrar en la triste necesidad de atenuar (con las flores de mi estilo y los recursos de una rica facundia) su insólito y sofocante hedor.
No creo que el terror sea una sensación universalmente aprovechable: ¿no sería propio de un anciano insensato extenderlo al vuelo por los cerebros, movido por la vaga esperanza de beneficiarse del escándalo? No es bueno lanzar inmediatamente, así, sin más, un profundo descubrimiento al tren de los pensamientos humanos. Exige ser digerido de un modo maduro y escrutado por espíritus preparadores. Toda gran noticia, anunciada sin miramientos, puede alarmar, incluso a menudo enloquecer, a un buen número de almas devotas, sobreexcitar las cáusticas facultades de los pillos y volver a suscitar las antiguas neurosis de la posesión entre los timoratos.