La extrana historia Dr. Bonhomet

La extrana historia Dr. Bonhomet

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era una mujer envuelta en una bata de tercio­pelo verde, con borlas de color granate; dos lar­gos bucles de pelo castaño caían, a la Sevigné[5], sobre su pecho; cubrían sus ojos un par de gafas de oro cuyos enormes cristales azulinos —redon­dos como escudos de seis libras— ocultaban casi las cejas y la parte superior de sus pálidos pómu­los. Se acercó mostrando sus dientes con una intencionada sonrisa y con el aspecto de una apa­rición. Lo dije y lo vuelvo a decir: su imprevista aparición me llenó de sobrecogimiento.

—¡Así que sois vos, señor viajero! —me dijo Claire Lenoir con una voz mordiente y vibrante como el sonido de la plata—. ¡Fuimos a esperaros ayer por la tarde al muelle! Dejad eso y bebed luego un vaso de este viejo Madeira; Césaire ba­jará dentro de un momento.

Una vez que dejé mis utensilios en un rincón, con rapidez, le cogí las manos:

—¡Usted! —murmuré—; ¿es posible?…

La joven me miró como sorprendida.

—¡Sin duda —me dijo—, sin duda alguna! ¿A qué se debe su gran asombro, mi querido señor? ¡No sabía que hubiera cambiado hasta tal punto! ¡Ah! —exclamó ella de improviso, riendo a car­cajadas—, ¡ya me doy cuenta! ¡Son mis gafas!… ¡Es cierto! No me habéis vuelto a ver desde… ¡Ay!, amigo mío, me he resignado a llevarlas, a mi edad, con la esperanza de prolongar la luz un poco más… ¡Ya veis! ¡ya veis!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker