Antes de Adán
Antes de Adán Oreja CaÃda se enfureció. Azuzó primero a la bestia, y luego se fue solo a través de los árboles. Yo no tenÃa porqué llevar mi perrito a la caverna; pero como sentÃa el deseo de hacerlo, me quedé a realizar mi propósito. Y para hacer más fácil la empresa, desarrollando la idea de Oreja CaÃda, no sólo le até las patas, sino que metà una rama entre las dos mandÃbulas y la até fuertemente.
Al fin pude llegar a la caverna con mi perrito. Imagino que fui algo más tenaz de lo que solÃamos serlo los de la Horda, pues en otro caso no hubiera conseguido realizar mi proyecto. Todos se rieron de mà cuando me vieron llegar arrastrando al animal para meterlo en la caverna. Pero no me preocupé. El éxito habÃa coronado mis esfuerzos y allà estaba mi cachorro. Era un juguete como ninguno de los de la Horda podÃa poseer. Aprendió rápidamente a comportarse. Cuando jugando con él me mordÃa, le daba un tirón de orejas y dejaba de intentarlo por mucho tiempo.