Antes de Adán
Antes de Adán Los Hombres del Fuego vivÃan en cavernas como nosotros, La llanura frente a las cavernas se deslizaba hacia el rÃo en suave pendiente, y ardÃan allà varias pequeñas hogueras. Ignoro si cocerÃan o no sus alimentos. Oreja CaÃda y yo no les vimos hacerlo. Sin embargo, es mi opinión que debÃan conocer los rudimentos del arte culinario. Acarreaban, como nosotros, el agua del rÃo en sus calabazas. Las mujeres y los chicos iban y venÃan muchas veces en busca del agua, entre sonora griterÃa. Los niños jugaban mientras iban al rÃo, saltando y haciendo cabriolas lo mismo que los de nuestra raza. Los pequeños se parecÃan más entre sà que los hombres de la Horda y los del Fuego.
Oreja CaÃda y yo no nos retardamos demasiado. Vimos que algunos mozalbetes, habiéndonos descubierto, disparaban las flechas de sus arcos; nos escabullimos por la espesa selva, corriendo hacia el rÃo. Y allà encontramos un catamarán, hecho sin duda por los Hombres del Fuego. Eran pequeños y rectos los dos maderos, atados fuertemente a otros leños cruzados por medio de tensas raÃces.