Antes de Adán
Antes de Adán Intentamos expresar en nuestros gritos los pensamientos que revoloteaban como fantasmas en nuestra conciencia. Pelicalvo empezó a mascullar sonidos que querÃan significar su ira y su ansia de herir a Ojo Bermejo. Hasta ahà llegó y hasta ahà nada más comprendimos nosotros; pero cuando trató de expresar el impulso cooperativo que se agitaba en su interior, sus ritos se convirtieron en una jerigonza sin sentido. Luego, Cara Ancha comenzó a charlotear, erizados los cabellos y apuñeándose el pecho. Y luego otro y después todos, nos unimos a la explosión de cólera, y hasta el propio anciano Marrow-Bone chillaba y farfullaba con su cascada voz y macilentos labios. Alguno agarró una estaca y comenzó a golpear contra un leño Al momento todos habÃamos cogido el ritmo: inconscientemente nuestros alaridos y exclamaciones se sujetaron al ritmo de aquellos golpes. Esto tuvo el efecto de un calmante, y poco después, antes de darnos cuenta de nada, nuestra ira se habÃa olvidado y nuestra griterÃa se habÃa transformado en una canturÃa.