Antes de Adán
Antes de Adán PodÃa haberme casado también, es verdad, y de buena gana lo hubiera hecho si no fuera por la escasez de mujeres que sufrÃa la Horda. Fácil es de comprender que las exorbitancias de Ojo Bermejo eran la causa de tal escasez, siendo esto una prueba dé la amenaza que representaba para la existencia de la Horda. Además, yo no habÃa podido olvidar a Dulce AlegrÃa... De todas formas, durante el casamiento de Oreja CaÃda llamé de puerta en puerta, siempre errante, en peligro todas las noches cuando me acostaba, y sin comodidad nunca. Murió uno de la Horda y su mujer pasó a la caverna de otro. Tome posesión de la caverna abandonada, pero tenÃa la entrada amplia, y Ojo Bermejo casi me atrapó un dÃa, por lo cual tuve que volver a dormir en las dobles cavernas del pasadizo. Durante el verano acostumbraba a errar semanas enteras fuera de las cavernas, durmiendo en unos cobijos que me fabriqué en los árboles, cerca de los pantanos.
Ya he dicho que Oreja CaÃda no fue feliz. Mi hermana era hija de Chachalaca e hizo miserable y desdichada la vida de Oreja CaÃda. En ninguna caverna habÃa tanta tremolina como en la suya. Si Ojo Bermejo era un siniestro Barba Azul, Oreja CaÃda era un bragazas, y me imagino que Ojo Bermejo estaba ardiendo en deseos de poseer a la mujer de Oreja CaÃda.