Antes de Adán
Antes de Adán Ojo Bermejo se abalanzó sobre ella y la asió, retorciéndole los cabellos entre sus nudosos dedos, rugiendo triunfante y retando a la Horda, que, aterrorizada, le contemplaba desde los árboles. Entonces enloquecà y, abandoné toda prudencia; olvidando el deseo de vivir en la carne, me arrojé por detrás sobre Ojo Bermejo, que rugÃa espantosamente. Tan inesperada fue la acometida, que lo hice rodar, y rodeándole con brazos y, piernas, procuré sostenerlo contra el suelo. Hubiera sido imposible de no haber tenido Ojo Bermejo una de sus manos ocupada en agarrar tensamente a Dulce AlegrÃa por los cabellos.
Envalentonado por mi osadÃa, Cara Grande se unió a mà inesperadamente. Se echó a la pelea y clavó los dientes en el brazo de Ojo Bermejo, rasgándole y arañándole el rostro al mismo tiempo. Ésta era la ocasión propicia para que la Horda se uniera y acabase con Ojo Bermejo. Pero todos permanecieron inmóviles ocultos en los árboles.