Antes de Adán

Antes de Adán

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aquello equivalía al fin del Mundo, al menos para nosotros. Huimos al último asilo de los árboles acogedores, para que allí nos cercaran y asesinaran, familia tras familia. Nuestros ojos no cesaban de ver tales horrores en tan aciago día, y yo, por otra parte, sentía sed de contemplarlos. Dulce Alegría y yo no permanecíamos mucho tiempo en cada árbol, evitando de esta manera la posibilidad de que nos cercaran. Mas no había lugar donde acogerse. Por todas partes brotaban Hombres del Fuego, ebrios de su tarea exterminadora. Los encontrábamos dondequiera que dirigiéramos nuestros pasos, y así pudimos presenciar muchas de sus hazañas.

No recuerdo haber visto lo que le ocurriera a mi madre; pero sí haber contemplado a Chachalaca en su antiguo árbol, de donde cayó mortalmente herido atravesado por una flecha. Me horroriza pensar que sentí entonces un estremecimiento de alegría, columpiándome gozoso en mi árbol. Antes de terminar esta parte de mi narración, quiero hablaros de Ojo Bermejo. Le encontraron en uno de los árboles próximos a los pantanos, en unión de su esposa y su hijo. Dulce Alegría y yo nos detuvimos a contemplarle, deteniéndonos un momento en nuestra huída. Los Hombres del Fuego estaban demasiado atentos a su labor y no repararon en nosotros, que, por otra parte, nos resguardábamos medio ocultos entre la maleza por donde nos deslizábamos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker