Antes de Adán
Antes de Adán Y vamos a tratar de la disociación de la Personalidad. Nunca sentimos la sensación de caer en nuestra vida diaria mientras estamos despiertos. Nuestra personalidad despierta no tiene experiencias semejantes. AsÃ, pues —y el argumento no tiene vuelta de hoja—, tiene que existir otra personalidad distinta que cae mientras estamos dormidos, y que debe haber sufrido la experiencia de semejante caÃda; que recuerda, por decirlo en pocas palabras, experiencias de tiempos pasados, de la misma manera que nuestra personalidad de la vida real tiene memoria de nuestras diarias experiencias.
Empecé a ver claro cuando llegaba a este momento de mi razonamiento. Y de repente, brotó en mà la luz con deslumbrante claridad, iluminando y explicando todo cuanto habÃa sido enigmático, inexplicable, absurdo, innatural e imposible en mis experiencias de sueño.
Mientras dormÃa, no era mi propia personalidad la que en mà mandaba; era otra personalidad distinta, poseedora de un fondo de experiencias totalmente diferente, Y que, en el momento en que me dormÃa, poseÃa el recuerdo de las mismas.