Antes de Adán
Antes de Adán Permitidme que sea más explÃcito. La caÃda en el espacio es nuestro recuerdo más vulgar y frecuente de nuestra memoria racial. Esta otra personalidad es muy vaga. Casi es la caÃda su único recuerdo. Pero muchos de nosotros tenemos la otra personalidad más clara y distinta. Muchos tenemos sueños de volar, de ser perseguidos por un monstruo, sueños de colores, de sofocación, de reptiles y de gusanos. En resumen, asà como esta otra personalidad está atrofiada en la mayorÃa, en otros yace medio olvidada, y en otros, finalmente, está más pronunciada. Unos tenemos recuerdos de raza más intensos y concretos que otros.
Todo es cuestión de que cambie el grado de posesión de esta otra personalidad. En mà es enorme el grado de posesión. Mi otra personalidad es casi tan poderosa como la personalidad propia, y por eso digo que soy un monstruo, un verdadero monstruo de la herencia ancestral.
Estoy convencido de que esta posesión de una doble personalidad ha sido la causa de que algunos que la sienten, aun cuando no tan fuerte como la mÃa, hayan despertado la creencia en una reencarnación personal. Tales gentes creen tener una prueba plausible y convincente de la hipótesis de la reencarnación. Cuando tienen visiones de escenas que no vieron nunca, recuerdos de hechos y acontecimientos de pasados tiempos, no encuentran explicación más sencilla que la de creer firmemente en que han vivido otra vez.