Antes de Adán
Antes de Adán Pero cometen el error de ignorar su doble personalidad, su propia dualidad. Piensan que ha sido su propia personalidad, que no tienen más que una sola; y partiendo de tales premisas, no pueden llegar a otra conclusión que a la de vidas anteriores.
Pero se equivocan. No es la reencarnación. Yo tengo visiones en que me veo vagando por las selvas del lejano Mundo; pero no me veo realmente a mà mismo, sitio a otro que, sólo de una manera remota, es parte de mi ser; como mi padre y mi abuelo lo son, si bien no tan remotamente. Este otro yo que hay en mà es un antecesor, un progenitor de mis progenitores en la lÃnea directa de mi ascendencia, siendo él, a su vez, descendiente de otra lÃnea que mucho antes de aquel tiempo desarrolló los dedos y trepó a los árboles.
Y debo repetir, a riesgo de hacerme pesado, que se me debe considerar, en este sentido, como a un monstruo. No solamente poseo el recuerdo de raza con una intensidad inusitada, sino que conservo la memoria de un determinado progenitor mÃo, de remotÃsima edad.
Y aunque esto no sea lo corriente, no debéis sorprenderos por ello.