Antes de Adán
Antes de Adán Para provecho vuestro, acumularé los diferentes sucesos en una historia que os sea comprensible; pues a través de estos sueños corre un cierto hilo de continuidad y enlace. Ahà tenéis, por ejemplo, mi amistad con Oreja CaÃda, o mi enemistad con Ojo Bermejo, o mi amor hacia Dulce AlegrÃa. Juntando y acoplando todas estas diversas impresiones, creo que se podrá componer una hermosa historia que sea de vuestro agrado.
No me acuerdo mucho de mi madre. Acaso mi primer recuerdo de ella, y desde luego el más intenso, sea el siguiente: Parece que yo estaba tendido sobre el suelo. Era un poco mayor que en los tiempos del nido; pero desvalido todavÃa. Me revolvÃa sobre las hojas secas, jugando con ellas, arrullando y haciendo ruidos roncos con la garganta. El Sol calentaba y yo me sentÃa feliz y a mi gusto. Estaba sobre un pequeño descampado, al aire libre. A mi alrededor crecÃan matorrales y plantas parecidas a los helechos. Encima y por todas partes se divisaban los troncos y el ramaje de los árboles silvestres.