Antes de Adán
Antes de Adán Como veis, no soñaba consecutivamente. Ora era un niño de pecho del Mundo primitivo que yacÃa en mi nido de árbol, ora un hombre de cuerpo entero empeñado en lucha con el horroroso Ojo Bermejo, o bien me sentÃa arrastrándome sigilosamente hacia el abrevadero, bajo el calor ardiente del dÃa. Los sucesos ocurridos en el Mundo prehistórico, separados por muchos años, se amontonaban en mà en el espacio de algunos minutos o segundos.
Era, pues, un verdadero enredo, que no quiero haceros sufrir. Hasta que me hice hombre, y después de soñado miles de veces, no pude definir y someter a un plan claro todos mis sueños.
Fue entonces cuando encontré la clave del tiempo, y pude eslabonar todos los sucesos y acciones en su orden apropiado. Asà es como fui capaz de reconstituir aquel lejano Mundo, ya desvanecido, tal como era cuando vivà en él... o cuando mi otro yo vivió en él. La distinción no importa; porque también yo, el hombre moderno, he retrocedido hasta entonces y he revivido aquella vida primitiva en compañÃa de mi otro yo.