Antes de Adán
Antes de Adán
Conviene advertir que únicamente recuerdo las cosas vistas con mis propios ojos en los dÃas prehistóricos. Si mi madre sabÃa el fin de mi padre, nunca me lo dijo. Dudo, además, de que tuviera el vocabulario adecuado para transmitirme semejante información. Quizás la Horda no llegarÃa a tener más de treinta o cuarenta palabras de vocabulario, todo incluido.
Más vale llamarlas sonidos que no palabras; porque eran en realidad sonidos primitivos. CarecÃan de significación variable por medio de adjetivos y adverbios. Tales instrumentos de lenguaje son lujos que aún no se habÃan inventado. En lugar de calificar a los nombres y verbos por medio de adjetivos y adverbios, nos valÃamos de la entonación que dábamos a los sonidos, cambiando la duración y tono, retardándola o acelerándola. La duración de un sonido, o sea, el tiempo empleado en su pronunciación, encerraba el matiz de su significado.