Aurora esplendida
Aurora esplendida 68
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- No os detengáis ante nada, muchachos-fueron sus instruccio. nes finales.-Necesito esta información. Pase lo que pase, contad conmigo.
Volvió al hotel, cambiando de coches como antes, y subió a su habitación y, tras otro coctel, se acostó. Por la mañana se vistió, afeitó, pidió el desayuno y los periódicos y esperó.
No bebió.
A las nueve su teléfono empezó a llamar y comenzaron a llegar los informes. Letton tomaba el tren en Tarrytown. John Dowset iba hacia el centro en el subterráneo.
Guggenhammer no había dado señal de vida, pero seguramente aparecería:
De este modo, con un mapa de la ciudad extendido ante Daylight fué siguiendo los movimientos de los tres hombres a medida, que se acercaban unos a otros.
Nathaniel Letton estaba en sus oficinas en el edificio MutualSolander. Después llegó Guggenhammer. Dowset estaba aún en su despacho.
Pero a las once le llegó la noticia de que se había reunido con los otros, y minutos después, Daylight, en un auto de alquiler, corría hacia el edificio Mutual-Solander.
