Aurora esplendida
Aurora esplendida Pasmada de asombro, la Virgen vió que Daylight se quedaba las tres Kamas, descartando los dos ochos y pedía dos cartas, que ella no se atrevió a tocar.
Daylight tampoco las tocó, dejándolas de cara abajo sobre la mesa. -¡Cartas?-preguntó Kearns a MacDonald. -Tengo lo necesario-fué la respuesta-Si quieres, puedes descartar-advirtióle Kearns- No; me basta lo que tengoKearns se dió dos cartas a sí mismo, pero tampoco las miró- Harnish siguió sin levantar sus cartas-.
- Yo nunca envido ante una mano que no necesita descartedijo lentamente.-Empieza tú, Mac.
MaeDonald contó sus cartas cuidadosamente para asegurarse de que tenía las justas y en un trozo de papel escribió una cifra, poniéndolo en el pozo.
- Cinco mil dólares-dijo simplemente.
Jack Kearns miró las dos cartas que le habían servido al descartarse, contó las otras tres para disipar toda duda de que pu- diera tener más de cinco cartas, y escribió en un trozo de papel.
- Voy, Mac-dijo-y lo subiré un millar más para no dejar a Daylight fuera.
Todas las miradas se concentraron en Daylight. También miró su descarte y contó sus cinco cartas.
- Van los seis mil y cinco mil más-.. para ver si te dejo fuera, Jack.