Aventura
Aventura —No tuve otro remedio que continuar viviendo este auténtico infierno. Y ahora que ya conoce la historia, no sea dura conmigo cuando yo le parezca excesivamente rÃgido, y recuerde que nuestra situación sigue siendo delicada. Vivimos entre una gentuza perversa, a la que tenemos que hacer trabajar, y puedo asegurarle que ninguna plantación del archipiélago encontrará árboles de tres y cuatro años mejores de los que tenemos aquÃ. Hemos luchado sin descanso para ir mejorando todo. Progresivamente, hemos ido introduciendo braceros nuevos. Pensábamos apostarlo todo a nuestra plantación, y para eso compramos también la Jessie. Dentro de un año nos veremos libres de casi todos los trabajadores que nos encontramos al llegar, y que fueron contratados durante los primeros años de Beranda. Sus contratos acaban en pocos meses. La pena es que, hasta cierto punto, han terminado contaminando a algunos de los trabajadores más recientes, aunque no tanto que no podamos solucionar esa epidemia de rebelión; y cuando lo hagamos, Beranda será una plantación digna de respeto.