Aventura
Aventura Sheldon sonrió, pero se sumió todavÃa más profundamente en su ensimismamiento, escuchando a Joan y a Tudor, que ensalzaban toda clase de fuerza fÃsica utilizada por los blancos durante siglos para dominar a las razas inferiores, y se le ocurrió pensar que eso era exactamente lo que él hacÃa. Mientras ellos filosofaban sobre estas teorÃas, él las vivÃa en la práctica, haciendo descansar la energÃa de su mano sobre la raza inferior de braceros de Beranda o de los indÃgenas hostiles que en ocasiones le amenazaban. «¿De qué sirve tanto hablar? —se preguntaba—. Lo único que importa es demostrarlo todo con hechos».
Y cuando se atrevió a decir algo, seca y frÃamente, se encontró a Joan y a Tudor llevándole la contraria, escuchando acusaciones que le dejaron perplejo, contra un dominio de su pueblo del que él, en el fondo, se sentÃa orgulloso.
—Los yanquis —explicaba Tudor— hablan por los codos de todo lo que hacen o dejan de hacer, y por eso los ingleses les acusan de fanfarrones; pero en el fondo son solo unos crÃos. Hablan demasiado, y los ingleses los ensalzan todavÃa más al quedarse callados. La caracterÃstica falta de burlas en el temperamento inglés es únicamente una forma disimulada de burlarse. Estará usted de acuerdo en que esto es cierto.