Aventura
Aventura ¿Cómo conquistarla? DescubrÃa en ella su pasión por la libertad, su profunda aversión a cualquier tipo de sumisión. Ningún hombre lograrÃa sujetarla para siempre, porque ella siempre buscarÃa la forma de escaparse y volar como un pajarillo asustado. En cuanto a realizar una aproximación fÃsica, Sheldon era el primero en rechazarla: no le parecÃa honesto. Su apretón de manos seguirÃa siendo el mismo de siempre: un apretón afectuoso de amistad, y nada más. Joan nunca descubrirÃa de esa forma el sentimiento de que era objeto. PodÃa hablar con ella; pero ¿qué le dirÃa? ¿ApelarÃa a sus sentimientos? ¡Pero si ella no le querÃa! ¿A su razón? ¡Pero si razonaba como un muchacho! PoseÃa todos los atributos y todos los encantos propios de cualquier mujer educada; pero, según pudo darse cuenta, su desarrollo mental continuaba siendo asexual, y completamente pueril. No obstante, resultaba necesario ir comentando el asunto, familiarizándola con la idea, de forma que sus pensamientos se acostumbrasen a la posibilidad de un matrimonio.
Sheldon seguÃa realizando los trabajos de la plantación, y se le veÃa meditabundo, preocupado por encontrar una solución a aquel dilema. Más de diez veces estuvo a punto de confesarlo, y otras tantas se tuvo que callar, hasta que un dÃa se le presentó casualmente la oportunidad.