Aventura
Aventura Cuanto más tiempo dedicaba él al trabajo, más le dedicaba ella al gobierno de la casa y a sus múltiples negocios, mostrándose autoritaria incluso para instaurar nuevos métodos de disciplina, como si todavÃa estuviese a bordo de un barco. Los trabajos de Beranda iban prosperando. La Martha zarpó con cincuenta de los negros que habÃan terminado su contrato y que eran de los peores de la plantación. Eran los últimos del grupo que habÃa reclutado Billy Be-blowed en la era del terror, cuando los primeros propietarios se vieron forzados a abandonar la tierra. Los nuevos braceros prometÃan ser mejores trabajadores, y fueron además sometidos a un régimen diferente. Joan y Sheldon se reunieron para establecer un reglamento que, rÃgido y justo, mantuviese el orden y fuese una garantÃa para los nuevos trabajadores, si lograban escapar de la mala influencia de los que todavÃa quedaban de antiguos alistamientos.
—Creo que lo mejor serÃa hacerles trabajar esta tarde cerca de la casa —sugirió Joan durante el almuerzo—. AsÃ, de la misma forma en que yo he hecho una limpieza general del bungalow, usted podrÃa efectuar la limpieza de los barracones. Han desaparecido muchas cosas, y tenemos que terminar con los robos.
—Buena idea —admitió Sheldon—. Necesitamos registrar sus cofres. Yo he perdido un par de camisas, y no sé adónde fue aparar mi cepillo de dientes.