Aventura
Aventura —Un tipo de Binu apareció esta mañana muy temprano en busca de medicinas —dijo Sheldon—. Esa bestia que acabamos de ver debe de haber sido la causa. Un grupo de mujeres de Binu marchaba de camino, y la que iba delante tropezó con un gigantesco cocodrilo atravesado en la orilla y, al caerle encima, el animal la cogió por una pierna. El resto de las mujeres la agarraron y comenzaron a tirar, y en la pelea, la desdichada perdió su pierna. Le di una caja de antisépticos, aunque no sé si lograrán salvarla.
—¡Animales repugnantes! ¡Los odio! ¡Los odio!
—Pero después de todo, se pone usted a nadar entre tiburones.
—Los tiburones solo son peces, y mientras no tengan hambre, no son peligrosos. Solo son capaces de morder cuando están hambrientos, lo que es muy raro.
Sheldon no pudo evitar un estremecimiento al imaginarse el maravilloso cuerpo de la muchacha en las fauces de un feroz tiburón.
—Aun asÃ, me gustarÃa que no vuelva a nadar en medio de ellos. Admita que es muy peligroso.
—De eso se trata; si no, no serÃa tan divertido.
Sheldon estuvo a punto de decirle cómo sentirÃa si la perdiera, pero se detuvo a tiempo, cambiando de estrategia.