Aventura
Aventura Uno a uno, fueron capturando a los fugitivos. Seelee sorprendió a dos de ellos entre los árboles de la ciénaga. Otro fue alcanzado por un disparo de Boucher, al intentar llegar a la costa, y los hombres de Seelee terminaron dándole caza después de seguir el rastro de sangre que iba dejando en su huida. Los tres, fuertemente atados, eran expuestos a diario en el patio, como ejemplo de lo que le podrÃa pasar a quien se atreviese a seguir sus pasos, y como escarmiento en cabeza ajena para los oriundos de Poonga-Poonga. Y cuando pasó el Minerva frente a las costas de Beranda, le indicaron por medio de señales que enviase un bote, en el que los tres reos fueron conducidos a Tulagi para ser juzgados.
TodavÃa quedaban cinco, pero no tenÃan escapatoria; porque no podÃan aproximarse a la costa, ni tampoco internarse en la espesura por miedo a los bosquimanos. Uno de ellos decidió entregarse voluntaria e incondicionalmente, y Sheldon averiguó por él que solo quedaban Gogoomy y otros dos, porque al quinto lo habÃan matado para comérselo. El miedo a terminar del mismo modo le habÃa decidido a entregarse. ProcedÃa de Malu, al noroeste de Malaita, como el compañero que se habÃan comido, mientras que los dos que quedaban con Gogoomy eran de Port Adams.
—Si no ando listo, Gogoomy kai-kai a mà —aseguró—. ¡Demonios! No me gusta que otros hombres coman a mÃ.