Aventura
Aventura Y era precisamente eso lo que no lograba entender ni encajar. Si Joan tuviese el pelo corto, fuertes mandÃbulas, dientes grandes y desiguales y formas bruscas y groseras, nadie habrÃa podido decir nada. Pero en lugar de aquello, era deliciosa y arrebatadoramente femenina, y Sheldon tenÃa el corazón enredado en la sinuosa maraña de sus hermosos cabellos. TenÃa tanto encanto aquella joven —mejor aún, aquella niña—, que Sheldon se admiraba cada vez que la recordaba al mando del bote y la imaginaba dando órdenes con voz autoritaria y mirada penetrante en plena marejada; o cuando le parecÃa verla atrapando un caballo. TenÃa varias y sorprendentes cualidades, aunque sus conocimientos literarios y artÃsticos sorprendieron a Sheldon todavÃa más, ya que en su idea de la mujer, alguien que dominase aquellos conocimientos tenÃa por fuerza que ser torpe en el manejo de aparejos, en levar anclas o en navegar por los mares del Sur. Aquellos duros trabajos le producÃan el mismo efecto que si se hubiese encontrado con otras tantas blasfemias en labios de aquella mujer. El simple empeño que tenÃa de realizar un viaje por las costas de Malaita, con el objetivo de reclutar gente, ya era poco menos que sacrÃlego.