Colmillo blanco
Colmillo blanco Un proscrito como era de la manada de perros jóvenes, sus métodos sanguinarios y su considerable eficacia hicieron que la manada pagara el precio de sus persecuciones. El que no se le permitiera correr junto a los demás tuvo como consecuencia que ningún miembro de la manada pudiera correr fuera de ella. Colmillo Blanco no lo permitía. Por sus emboscadas y sus encerronas al abrigo de la maleza, los jóvenes perros no se atrevían a correr solos. Con la excepción de Hocicos, estaban obligados a permanecer juntos para protegerse mutuamente de aquel terrible enemigo que se habían hecho. Un cachorro que estaba solo a la orilla del río significaba cachorro muerto o cachorro que volvería al campamento con un estremecimiento de pavor y miedo en su huida del lobezno que le había salido súbitamente al paso.