Colmillo blanco
Colmillo blanco Si Guapo Smith tenÃa dentro de él un demonio, Colmillo Blanco tenÃa otro. Y los dos se enfurecÃan recÃprocamente de forma incesante. Los dÃas anteriores, Colmillo Blanco habÃa demostrado el buen juicio de someterse al hombre del palo; pero aquel buen juicio le habÃa abandonado. Solo ver a Guapo Smith era suficiente para enloquecer. Y cuando se acercaba y le golpeaba con el palo, continuaba gruñendo y aullando y mostrando sus colmillos. Nunca podÃa apagar un último aullido; no importaba cuán fuerte le pegara, Colmillo Blanco siempre emitÃa otro aullido; y cuando Guapo Smith cesaba de pegarle y se apartaba, el aullido desafiante le seguÃa o Colmillo Blanco se lanzaba contra los barrotes de la jaula expresando con bramidos su odio.