El crucero del Dazzler
El crucero del Dazzler Este último fue el que dominó, y dando media vuelta escapó velozmente por una callejuela lateral hacia el laberinto de calles y callejones. Joe sabía que se estaba hundiendo en lo más peligroso del campo enemigo; pero su orgullo estaba herido y se había atentado contra su propiedad, por lo que emprendió la persecución con toda la celeridad de sus piernas.
Fred y Charley le siguieron aunque él ganaba terreno, y tras ellos venían los otros tres rapazuelos, emitiendo, mientras corrían, prolongados silbidos, que sin duda eran la señal para reunirse el resto de la banda. A medida que continuaba la caza estos silbidos eran contestados desde todas las direcciones, y pronto una veintena de oscuras siluetas estuvieron a la zaga de Fred y Charley, quienes exigían a cada uno de sus músculos el máximo esfuerzo, a fin de no perder de vista al infatigable Joe.
Brick se lanzó por un hueco en busca de un «burladero». Los burladeros son corredores dispuestos de antemano a través de empalizadas, cobertizos y casas, sorteando negros agujeros y esquinas, donde el perseguidor, poco familiarizado, tiene que andar con precaución, y donde son muchas las probabilidades de que pierda la pista.