El crucero del Dazzler
El crucero del Dazzler Pero Joe alcanzó a Brick antes de llegar al final del pasadizo, y juntos rodaron una y otra vez por el lodo estrechamente abrazados. Cuando llegaron Fred y Charley y los de la banda, ya se habÃan levantado y se hallaban frente a frente.
—¿Qué es lo que quieres? —decÃa retándole el pelirrojo jefe—. ¿Qué es lo que quieres? Me gustarÃa saberlo.
—Quiero mis cometas —contestó Joe.
Los ojos de Brick Simpson brillaron al enterarse. Precisamente era esto lo que él necesitaba.
—Pues tendrás que luchar para obtenerlas —anunció.
—¿Por qué habré de luchar? —preguntó Joe, indignado—. Son mÃas.
Lo cual sirve para demostrar cuán poco conocÃa las ideas de la gente del Abismo sobre los derechos de propiedad.
Un coro de burlas y silbidos se elevó de la banda, que se arremolinaba detrás de su jefe como una manada de lobos.
—¿Por qué he de luchar para obtenerlas? —repitió Joe.
—Porque yo lo digo —replicó Simpson—. Y lo que yo digo se hace. ¿Comprendes?