El crucero del Dazzler
El crucero del Dazzler Estaba irritado contra Fred y Charley, que, sin dejar de darle un lugar preeminente, charlaban como garzas refiriendo las aventuras de la noche anterior y tomaban cierto aire protector con los respetuosos y admirados condiscípulos. Quisieron éstos que hablase Joe, pero se frustraron todas sus tentativas. Gruñía y respondía brevemente con un «sí» o un «no» a las preguntas que le dirigían con intención de sonsacarle.
Deseaba huir a alguna parte y echarse en algún sitio sobre la hierba, para olvidar sus sufrimientos. Se levantó dispuesto a marchar en busca de aquel refugio, pero se encontró con que le seguían media docena de admiradores. Quiso gritarles que le dejaran solo, pero se lo impidió su orgullo. Le envolvía una gran ola de disgusto y desesperación, y entonces una idea cruzó por su mente. Puesto que había de fracasar en los exámenes, ¿por qué sufrir la tortura de aquella tarde, que no podría ser sino peor que la de la mañana? Y siguiendo el impulso del momento, puso en práctica su idea.