El Valle de la luna
El Valle de la luna —Nada. Eso es algo que no podrÃa soportar, Saxon. No es que no me agrada que hagas ese trabajo de fantasÃa. Me gusta muchÃsimo todo lo que haces, pero siempre que sea para ti. Sigue adelante, y haz todo lo que quieras, pero para ti, y yo haré frente a los gastos. Me paso todo el dÃa silbando alegremente cuando pienso en el chico y cuando te veo en la casa, aquÃ, trabajando para él en todas esas cosas lindas que haces. Es que sé bien que eres dichosa al hacerlas. Pero, sinceramente, Saxon, todo se echará a perder si sé que trabajas para venderlo. ¿Entiendes?, la mujer de Billy Roberts no debe trabajar. Comprendo que es un capricho, pero es asà y debes respetarlo, ¿entiendes? Y, además, creo que eso no está bien.
—Eres un encanto —murmuró ella dichosa a pesar de estar algo decepcionada.