El Valle de la luna
El Valle de la luna —¿Lo sabÃas?
—SÃ, siempre lo supe. ¿Y dónde está Mercedes? Hace dos dÃas que no viene.
—El viejo Barry está enfermo. Está junto a él.
No agregó que el viejo sereno estaba agonizando a una docena de pasos de ella, con dos delgadas paredes de por medio. Los labios de Saxon temblaron y comenzó a sollozar lentamente, apretando una mano de Billy con las suyas.
—Yo… no pude… evitarlo… —dijo en medio de su llanto—. Todo estará bien dentro de un minuto… ¡Era nuestra pequeña criatura, Billy! ¡Piensa en eso! ¡Y nunca llegué a verla!
* * *
Aún se encontraba en cama cuando, durante un anochecer, Mary apareció en su casa para hacerle una visita en cierto modo amarga: venÃa a felicitarla por el riesgo que habÃa salvado, después de lo que le habÃa ocurrido a ella misma.
—¡Oh, por qué habla asÃ! —exclamó Billy—. Usted se casará nuevamente, y esto es tan cierto como que las habichuelas son habichuelas.