El Valle de la luna
El Valle de la luna —¿Y qué le sucedió a usted? —le preguntó Billy—. Aún nunca le vi hacer apuestas.
—No necesito hacer eso. No me tienen en cuenta. Soy un parásito.
—¿Y eso qué es?
—Un mosquito, un insecto, un sujeto que consigue algo y no da nada. Pico en la miel sudorosa de la gente que trabaja. No tengo necesidad de jugar. Mi padre me dejó bastante de sus ganancia… ¡Oh, no se envanezca de sà mismo, amigo! Su gente era exactamente tan mala como la mÃa. Pero la suya perdió y la mÃa ganó, y es por eso que usted trabaja mi tierra para la siembra de patatas.
—No le entiendo —le dijo Billy con energÃa—. Un hombre que está resuelto puede vencer hoy …
—¿Trabajando la tierra del gobierno? —le interrumpió con rapidez el otro.
Billy vaciló. HabÃa sentido la puñalada.
—Se puede vencer, asà mismo… —insistió.