El Valle de la luna
El Valle de la luna —Los pioneers ya habÃan colonizado todo esto por el cincuenta —dijo—. Los mejicanos nunca se acercaron por estos lados porque se trataba de tierra del Gobierno. Todo el mundo consiguió sesenta acres. ¡Y qué acres! Es algo increÃble escuchar los relatos que cuentan cuánto trigo se obtenÃa por acre. Después sucedieron unas cuantas cosas: los pioneers más activos y más firmes se quedaron con lo que poseÃan y aumentaron lo suyo con lo que pertenecÃa a otros. Se necesitan grandes extensiones aquà para hacer un campo, tal como son las grandes extensiones rurales.
—Fueron los jugadores que ganaron —dijo Saxon recordando las palabras de Mark Hall.
El hombre asintió, comprensivo, y prosiguió: