El Valle de la luna
El Valle de la luna —Son muy raros —dijo el granjero—. Pero la historia es ésta: una vez habÃa un granjero al que las cosas no le marchaban de una manera muy brillante. Simplemente, sucedÃa que las cosas no andaban bien, y entonces fue que oyó hablar del maravilloso gorrión blanco. Parece que el gorrión sólo llega con las primeras horas del dÃa, cuando el amanecer irrumpe en el cielo, y acarrea inmensos parabienes al granjero afortunado que logra atraparlo. A la mañana siguiente nuestro granjero estaba de pie muy temprano, aún antes de que amaneciese, para buscar al pájaro. Lo habÃa buscado durante meses y meses y nunca pudo verlo —en ese instante sus invitados menearon la cabeza—. No, nunca pudo encontrarlo, pero descubrió que en su granja habÃa muchas cosas que necesitaba, y que subsanaba antes de tomar el desayuno, y antes de que se diese cuenta se encontró en plena prosperidad y no pasó mucho tiempo y ya habÃa pagado la hipoteca y habÃa abierto una cuenta en el banco.
Cuando esa tarde se marcharon, Billy pareció sumergido dentro de una ensoñación muy profunda.